En una fotografía tomada en 1909, un grupo de mujeres guaraníes posa en la población de Tarairí, en la región del Chaco boliviano, donde desarrollaban una intensa actividad artesanal vinculada a la fabricación de piezas de alfarería. Esta práctica no solo representaba una fuente de sustento económico para las comunidades indígenas, sino también una expresión cultural transmitida de generación en generación.
Diversos registros históricos destacan el importante rol de las mujeres indígenas en la producción cerámica. En uno de los libros donde fue publicada esta imagen se describe el proceso artesanal y las creencias tradicionales que rodeaban el trabajo de las alfareras guaraníes. Según el texto, las supersticiones locales establecían estrictas normas durante la elaboración de las piezas: mientras la artesana trabajaba, ninguna persona debía acercarse a ella y, especialmente, se evitaba la presencia de mujeres embarazadas, consideradas un factor que podía alterar o perjudicar el proceso de fabricación.
El relato menciona además la observación realizada por el investigador Holmberg, quien presenció directamente el trabajo de una alfarera indígena en Tarairí. La mujer se encontraba sentada sobre el suelo, utilizando una red de chaguar para sostener la pieza en elaboración y evitar que el polvo contaminara la base recién terminada. Con notable habilidad, superponía cuidadosamente los rollos de arcilla, moldeándolos y consolidándolos con la yema de los dedos índice y medio.
Posteriormente, para eliminar las asperezas y granulaciones de la superficie, raspaba tanto el interior como el exterior del recipiente utilizando el dorso de sus uñas. Una vez concluida la forma principal de la vasija, realizaba el pulido final mediante fragmentos de caña y una vieja cuchara utilizada como espátula, logrando así un acabado más fino y uniforme.
Estas descripciones constituyen hoy un valioso testimonio histórico sobre las técnicas ancestrales de alfarería practicadas por las mujeres guaraníes del Chaco boliviano, así como sobre las creencias, conocimientos y tradiciones culturales que acompañaban su trabajo cotidiano a comienzos del siglo XX.
Texto y foto:
Richard Ilimuri- Internet

