En las aguas dulces de Bolivia, especialmente en los ríos y lagunas del Beni y el Pando, las rayas de río representan uno de los accidentes más dolorosos y frecuentes para quienes se aventuran a vadear o bañarse en zonas arenosas. Su aguijón venenoso puede causar heridas graves y una
recuperación que se extiende por semanas.
recuperación que se extiende por semanas.
La mayoría de los casos de picaduras de rayas de río en Bolivia ocurre en personas que estaban vadeando un río o una laguna. Estos animales, parientes cercanos de los tiburones, suelen descansar sobre fondos arenosos poco profundos, lo que los hace habituales en playas fluviales. Al caminar por estos lugares, es posible pisar accidentalmente una raya, que responde con un golpe de su cola armada con un aguijón dentado.
Casi el 100% de las heridas se producen en el tercio inferior de las piernas o en los pies. Las rayas pertenecen a la familia Potamotrygonidae y poseen dos púas cerca del extremo de la cola, recubiertas por un tegumento gelatinoso altamente tóxico que se desprende y queda adherido a la herida.
El síntoma predominante es un dolor inmediato, agudo y pulsante, que aumenta en la hora y media siguiente y puede irradiarse a toda la pierna. La herida, además, se caracteriza por desgarros profundos y sangrantes debido a la forma dentada de la púa.
Las rayas de agua dulce habitan en ríos y lagunas de Bolivia, especialmente en el Beni y el Pando. Suelen esconderse bajo la arena, y al ser pisadas, atacan con su cola armada de un aguijón venenoso.
Primeros auxilios recomendados
-Lavar la herida de inmediato con agua limpia y fría para reducir la absorción del veneno.
-Retirar con pinzas cualquier espina o restos del tegumento gelatinoso.
-Sumergir el miembro afectado en agua caliente (tan caliente como se pueda soportar) durante al menos -30 minutos, ya que el veneno es termolábil y pierde toxicidad con el calor.
-Mantener la pierna elevada y acudir de forma urgente a un centro médico.
El período de recuperación mínimo es de tres semanas, aunque en algunos casos puede extenderse hasta tres meses.

