La sociedad mosetén se estructura en torno a la familia monogámica rígida, donde el concubinato está drásticamente prohibido. La solidaridad comunitaria se expresa en el sistema de compadrazgo, que fortalece los lazos sociales. La tendencia endogámica se ha consolidado como respuesta a la presencia de colonizadores aymaras en su territorio, pues los mosetenes prefieren casarse entre ellos para evitar la apropiación de sus tierras por parte de los colonos.
Espiritualidad y cristianización
La cristianización católica es firme y generalizada, resultado de la intensa evangelización jesuítica y franciscana. En sus comunidades no se conocen expresiones protestantes como las adventistas o evangelistas, que sí han penetrado en otras zonas amazónicas. Sin embargo, los mosetenes mantienen un mundo mítico propio, reflejado en leyendas y cuentos que narran ancianos y niños, siempre vinculados al universo sobrenatural y a los guardianes espirituales.
Territorio y asentamientos
Gracias a la Ley 1715, los mosetenes lograron consolidar su Tierra Comunitaria de Origen (TCO) en las zonas de Inicua, Santa Ana y Muchanes, en los departamentos de Beni y La Paz.
Covendo y Santa Ana cuentan con electricidad propia.
Inicua y Muchanes disponen de energía eléctrica en sus escuelas y radios comunitarias, lo que ha mejorado la calidad de vida local.
Economía y actividades
La agricultura es la base de su economía desde tiempos ancestrales, complementada con la caza, pesca y recolección. Cada familia prepara entre 3 y 5 hectáreas por año, cultivando:
Yuca, arroz, plátano, frijol, sandía, tomate y cítricos.
Productos como la wualusa, propios de la región.
La artesanía se ha convertido en una fuente de ingresos, especialmente para las mujeres, que elaboran objetos con corteza de árboles y fibras vegetales, fortaleciendo la economía familiar y la identidad cultural.
Cultura y resiliencia
A pesar de la fuerte influencia externa, los mosetenes conservan sus relatos míticos y prácticas comunitarias que refuerzan su identidad. Su resistencia cultural se manifiesta en la defensa de sus tierras, la preservación de sus costumbres y la transmisión oral de su cosmovisión a las nuevas generaciones.
Los Mosetenes son un ejemplo de resiliencia amazónica, capaces de mantener su organización social y espiritualidad frente a la presión colonizadora y la modernidad. Su lucha por la autonomía territorial y cultural demuestra que la identidad indígena no desaparece: se transforma y persiste en cada generación que honra a sus ancestros y a la tierra que los sostiene.


