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| Bose es el ícono de una nación originaria, que murió abandonada por el "Estado plurinacional" de Bolivia. |
e hablan su lengua originaria, la mayoría asentadas en Riberalta (Beni). El Ministerio de Culturas confirma que se trata de uno de los pueblos indígenas con menor población registrada en el piais y enfrenta una inminente extinción. Con apenas unos pocos sobrevivientes, su cultura, organización social y cosmovisión ancestral se desvanecen frente al avance de otras culturas y la falta de reproducción.
Una organización que se desintegró
Según investigaciones antropológicas, los pacahuara se organizaban en familias extensas con matrimonios entre primos cruzados. Su sistema totémico otorgaba independencia a las distintas parcialidades. Con el paso del tiempo, la base social se redujo a la familia nuclear, debilitando la cohesión comunitaria.
Creencias en riesgo
De sus creencias originarias solo quedan fragmentos. La sociedad que les daba continuidad desapareció y la evangelización, aunque intentada por misiones religiosas, nunca se consumó plenamente. Hoy las referencias a su cosmovisión son vagas y dispersas.
Economía de subsistencia
La economía pacahuara se sostiene en la recolección y la agricultura. La castaña y el palmito son sus principales productos: una parte se destina al comercio y otra al consumo familiar. La castaña sirve como materia prima para fabricar jabón casero y aceite, mientras que el palmito constituye una rudimentaria industria local.
La agricultura incluye arroz, maíz, yuca y plátano. La caza y la pesca, junto con la recolección de frutos del monte, siguen siendo vitales para su subsistencia.
Los últimos sobrevivientes
Hoy, el grupo está en proceso de desaparición total. Reportes periodísticos señalan que apenas seis personas, todos hermanos, viven en Puerto Tojorí dedicados a la agricultura. Entre ellos destacaba Bose Yacu, considerada la última pacahuara (falleció diciembre 20212), que conservaba los rasgos culturales originales: mantenía la nariz perforada insertada una tacuara, adornada con plumas rojas de tucán, un collar heredado de su madre y el corte de cabello ancestral con cerquillo.
De la movilidad al asentamiento
En el pasado, los pacahuara se trasladaban constantemente para cazar, pescar y rendir culto a sus dioses. Tras salir del río Negro, perdieron gran parte de sus hábitos culturales y se asentaron en comunidades influenciadas por otras culturas. La dispersión aceleró la pérdida de su identidad.
Datos actuales
De acuerdo con la Confederación Nacional de Naciones Indígenas Originarias de Bolivia (CONNIOB), solo quedan alrededor de 17 miembros pacahuara puros, la mayoría en comunidades cercanas al límite entre Beni y Pando. Su futuro es incierto: la vejez de los sobrevivientes impide la reproducción y la continuidad de la etnia.
Hoy, los pacahuara son considerados uno de los pueblos indígenas bolivianos en mayor riesgo de extinción cultural y demográfica.
Bose Yacu falleció a finales de diciembre de 2012 dejando atrás a sus cinco hermanos que son los últimos pacahuaras.
Censo INE 2025: El pueblo pacahuara cuenta con 23 habitantes que aún hablan su lengua originaria, todos en el departamento de Beni.
Ministerio de Culturas: Los pacahuara están catalogados como uno de los pueblos indígenas en mayor riesgo de extinción cultural y demográfica.
Situación crítica: La vejez de los sobrevivientes impide la reproducción, lo que coloca a la etnia en riesgo de desaparición total en los próximos años.
Bose y Buca Yacu intentaron infructuosamente retornar con su familia-nación a su territorio de Pando en el 2009. El rostro de Bose es el ícono de una nación originaria que murió abandonada por el "Estado plurinacional" de Bolivia.
Artículo 31 de la Constitución Política del Estado Plurinacional:
Las naciones y pueblos indígena originarios en peligro de extinción, en situación de aislamiento voluntario y no contactados, serán protegidos y respetados en sus formas de vida individual y colectiva.
Las naciones y pueblos indígenas en aislamiento y no contactados gozan del derecho a mantenerse en esa condición, a la delimitación y consolidación legal del territorio que ocupan y habitan.
Texto y foto:
Richard Ilimuri - Sol de Pando


