viernes, 4 de agosto de 2023

Muyupampa: bastión del pueblo guaraní

Un documental del 2021 publicado por el periodista, argentino- boliviano circula en las redes sociales uniendo la cultura del chaco boliviano, paraguayo y argentino.
"Conocemos el porque se vinieron aquí" -comienza el anciano líder de la comunidad, "a sido por la sequia  las enfermedad, y la falta de territorito. ahora a llegado el momento de estar juntos, es una alegría de estar en casa de Ignacio y de la juanita" -mientras todos le miran a su al rededor el grupo de guaranís que llego del chaco paraguayo.

Asentados en los departamentos de Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca: Los indígenas guaraníes se concentraron en Muyupampa,  aguerridos, se congregaron en los poblados con importantes cantidades de gente; y se dispersaron en las últimas décadas, debido a que los hijos jóvenes guaraníes emigraron a las ciudades en busca de trabajo y mejores condiciones de vida.

Recuerda que solo son contratados como mano de obra barata en la zafra cañera. Y también al interior del territorio guaraní  hay reservas gasiferas y petrolíferas, donde se asientan las (empresas) del país,
cedidos por el estado a estas empresas para la explotación.

Estas actividades influyeron en su habitad del pueblo guaraní "nuestra comunidad no tiene nada que ver con la empresa" dice, "los que tienen dinero siempre nos engañan, en este tiempo todos los jóvenes se fueron a trabajar y ahí (y) casi nos dividimos, agradezco a Dios que no ha pasado nada malo, les digo a mis hijos y nietos que casi nos peleamos entre nosotros, por que mi padre me dijo que proteja el territorio para mis hijos y nietos, por eso he tenido que pararme fuerte, como la empresa les pagaba bien les he prohibido ir a los jóvenes" recuerda que en un momento lo acusaron,  "entonces an venido los de la empresa a mi casa, y me dijeron que me iban a regalar un sombrero y cuando me estaban regalando me estaban filmando, yo selo he botado y no deje que filmen, -es el testimonio, del anciano.

"Por que tienen que venir a mi casa a hacer estas cosas, les he dicho aquí no nos alta nada, por que así nos dejaron nuestros abuelos, y así estamos bien. por que la plata es de doble filo, -recordando que el desarrollo esta en el territorio y no en el dinero, "el desarrollo es vivir bien como un solo hermano"

Habiéndose mantenido siempre como un pueblo famoso por su resistencia a la conquista por los incas, llamados los españoles Chiriguanos. Establecían guerras para absorber esclavos como los Chané y los únicos que les doblegaron, fueron el ejército boliviano a finales del siglo XIX, actualmente se recuperan de la catástrofe racista.

Según su cosmo visión; buscan la tierra “ideal” con su concepción muy espiritual de la vida terrenal “si uno viene a la tierra no es para vivir eternamente”: Con la migración perdieron sus rasgos distintivos, la lengua y su vestimenta.

También fueron uno de los primeros en pedir su autonomía en la restaurada República a principios del siglo XX, donde los jefes se percataron del riesgo que corrían sus territorios ante la amenaza de colonos. para la cual vinieron hasta la ciudad de La Paz "Quiero agradecer por recibirnos en este salón" -le habla el anciano al darle la mano a Evo Morales presidente, boliviano, "Es la primera vez que un presidente nos recibe a la comunidad, es la primera vez que venimos al palacio de gobierno y no queremos volver a nuestra comunidad con las manos vacías", hablando sobre los temas de las empresas que hay en su territorio, "las vamos a plantear y también queremos invitarlos  para que nos visite, para que conozca, como vivimos como hermanos en la comunidad, "aquí le entrego un regalo y algunas ideas de lo que queremos hacer", le habla al presidente  de ese entonces Evo Morales -sobre esta clase de tramites llamados. "Tierras Comunitarias de Origen". 

  


sábado, 29 de julio de 2023

Esclava Matea Bolivar: La mamá del Libertador Simón Bolivar

Matea Bolívar conocida como Negra Matea, fue una esclava de la familia Bolívar nacida en la hacienda el Totumo. Al lado de la niña Matea estaba siempre Hipólita Bolívar a quien trajeron de San Mateo para amamantar al pequeño Simón

Nacida en San José de Tiznados, estado Guárico, vino al mundo el 21 de septiembre de 1773, Matea Bolívar, hija y nieta de familia de esclavos. Al igual que el resto de personas esclavizadas, Matea adquirió el apellido de su amo. 

Allí tenía como asiento el hato El Totumo, de propiedad de don Juan Vicente de Bolívar y Ponte, uno de los hombres más ricos y poderosos de las colonias del imperio español, padre de Simón Bolívar.

Al nacer Simón Bolívar, el 24 de julio de 1783, su mamá sufría de tuberculosis y de peso,  razón para que Matea, con tan sólo 10 años de edad, tomara la responsabilidad de cuidar al recién nacido.

Tras la muerte de sus padres, Simón Bolívar llamaba en ocasiones "Mamá Matea" a la mujer esclavizada. Después de que Simón  Bolívar le otorga la libertad en 1821, Matea decidió vivir con María Antonia Bolivar, hermana del Libertador.

Ese amor de madre que Hipólita deposito en Bolivar fue reconocido por él en una carta que escribió a su hermana Maria Antonia, en la que reveló

del sentimiento que unió a su segunda madre; "(...) te mando una carta, para que le des todo lo que ella quiera: para que hagas por ella como si fuera tu madre, su leche ha alimentado mi vida"

La negra Matea muere el 29 de marzo de 1886 a la edad de 112 años y seis meses, se dice que sus ultimas palabras fueron "me voy onde el niño Simón". Sus restos reposan en la cripta de los Bolivar en la catedral de Caracas.

La independencia de Venezuela debe dar las gracias a Matea, la mujer esclava y olvidada que crió a Simón Bolívar, y reconocer que su historia también se basa en la esclavitud.

viernes, 14 de julio de 2023

Guardianes de la selva: los pueblos indígenas de las tierras bajas de Bolivia

En el vasto oriente boliviano, donde la selva respira, los ríos marcan el ritmo de la vida y la tierra guarda memorias antiguas, habitan los pueblos indígenas de las tierras bajas. Son más de 30 naciones originarias que, desde tiempos ancestrales, han sabido convivir con la naturaleza sin dominarla, reconociéndose como parte de ella.

Chiquitanos, guaraníes, moxeños, guarayos, ayoreos, chimanes, mosetenes, ese ejja, tacanas y muchos otros pueblos mantienen vivas culturas que no solo hablan del pasado, sino que dialogan con el presente y reclaman un futuro digno.

Territorios donde la historia sigue viva

En la Chiquitania, el pueblo chiquitano, el más numeroso de las tierras bajas, resguarda una herencia marcada por la música, el trabajo comunitario y la relación espiritual con el bosque. Más al sur, en el Chaco, el pueblo guaraní conserva una profunda historia de resistencia frente a la colonización y la explotación, aferrado a su identidad y a su lengua como banderas de lucha.

En las llanuras y humedales del Beni, los moxeños trinitarios e ignacianos mantienen tradiciones que combinan saberes indígenas y herencias misionales, mientras que los guarayos, a orillas de grandes ríos, sostienen una vida ligada al bosque y al agua.

En regiones más aisladas, como el Chaco seco y la Amazonía profunda, pueblos como los ayoreos, tsimane, mosetenes, ese ejja y tacanas continúan practicando la caza, la pesca y la recolección, defendiendo su derecho a vivir según sus propias formas, algunas de ellas amenazadas por el avance de la frontera extractiva.

Una cultura que se siembra y se hereda

La vida comunitaria es el corazón de estos pueblos. La agricultura ancestral —basada en la yuca, el maíz y otros cultivos nativos— se combina con rituales, relatos orales y una espiritualidad profundamente ligada a la tierra, los animales y los ríos.

Sus lenguas originarias —como el guaraní, el mojeño, el chiquitano o el tsimane— no son solo medios de comunicación, sino archivos vivos de conocimiento, hoy reconocidos como idiomas oficiales del Estado Plurinacional de Bolivia.

Defender la vida, defender el territorio

En la actualidad, muchos de estos pueblos se organizan en Territorios Indígena Originario Campesinos (TIOC), espacios que representan mucho más que una delimitación geográfica: son territorios de identidad, memoria y supervivencia cultural.

Sin embargo, enfrentan desafíos constantes: la presión sobre sus tierras, la deforestación, la pérdida de sus lenguas y la amenaza a sus formas de vida tradicionales. Aun así, su resistencia persiste.

Los pueblos indígenas de las tierras bajas no son vestigios del pasado. Son guardianes del presente y del futuro, portadores de saberes esenciales para la conservación de la biodiversidad y para repensar la relación entre la humanidad y la naturaleza.

Texto y foto: Richard Ilimuri - Internet