Son una histórica y combativa milicia indígena aimara, originaria de la provincia de Omasuyos (con epicentro en Achacachi, departamento de La Paz). Se caracterizan por su indumentaria tradicional y su organización de estilo militar; históricamente han actuado como fuerza de choque, guardia comunitaria y movimiento de presión sociopolítica.
Historia y Origen
Raíces Históricas: Reivindican la herencia de líderes indígenas como Túpac Katari. Su atuendo rojo es un símbolo de lucha, soberanía y rebelión ante la "herencia colonial" y republicana.
Consolidación: Cobraron gran relevancia a principios de los años 2000 durante las "guerras del gas y del agua", posicionándose como "defensores" de los recursos naturales y pilares del movimiento campesino.
Rol Político y Social Ideología: Reivindican la autonomía aimara, la defensa de la cosmovisión originaria y la lucha antimperialista.
Activismo: Han participado activamente en diversos bloqueos y conflictos sociopolíticos en Bolivia, a menudo ejerciendo presión a través de amenazas y cercos a las ciudades principales (como La Paz y El Alto) y movilizaciones masivas.
Organización
Estructura Comunitaria: Funcionan bajo estrictas jerarquías comunitarias y orgánicas que responden a las autoridades políticas-sindicales y originarias de sus provincias.
Capacidad de Movilización: Se organizan en formaciones disciplinadas y son capaces de movilizar a miles de comunarios con amenazas a sus propias comunidades del altiplano de quitar sus tierras si no van a bloquear rutas y paralizar actividades en defensa de sus demandas.
En los últimos años son vistos los Ponchos Rojos de violentos en La Paz, protagonizando jornadas de marchas que derivan en ataques a ciudadanos con chicotes saqueos, vandalismos, quema de vehículos y enfrentamientos con la Policía motivados por su afinidad al ex presidente Evo Morales que enfrenta un proceso legal impulsado por el Ministerio Publico, acusado de trata de personas agravado y estupro.
Hechos recientes en La Paz
Cercos y acciones violentas.
Tentativa de homicidio contra dos policías.
Quema de vehículos oficiales y particulares.
Saqueos a comercios y puestos de venta populares.
Destrozos en instituciones públicas como el Tribunal Departamental de Justicia y estaciones de Mi Teleférico.
Agresiones a periodistas, con un camarógrafo herido por explosión de dinamita.
El accionar de los Ponchos Rojos en La Paz refleja cómo un grupo de origen aymara, históricamente ligado a la defensa comunitaria, ha sido instrumentalizado en la política nacional para ejercer presión mediante la violencia. Los últimos acontecimientos muestran un patrón de confrontación organizada, con consecuencias graves para la seguridad ciudadana y la institucionalidad democrática.


