domingo, 30 de abril de 2023

Antonio José de Sucre y Alcalá: Apoteósico recibimiento al Mariscal en Chuquisaca

"Era la tarde de un 30 de abril de 1825". La historia nos ubica en el último día del mes de abril cuando el Mariscal Antonio José de Sucre ingresaba triunfante a la ciudad de Chuquisaca. 

Luego de haber triunfado en la batalla de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824, el Mariscal Antonio José de Sucre y Alcalá emprendió viaje hacia la Real Audiencia de Charcas. Emitió el Decreto del 9 de febrero de 1825 convocando a las provincias de la Real Audiencia de Charcas a designar representantes que reunidos en una asamblea definieran el futuro de sus tierras libres del yugo español.

Dicha asamblea fue convocada, inicialmente, en Oruro, pero por la habilidad del chuquisaqueño Casimiro Olañeta, el Mariscal Antonio José de Sucre modificó la sede la Asamblea a Charcas donde se reunirían por vez primera el 10 de julio de 1825.  Luego de aquello decidió emprender viaje hacia la culta ciudad de los Charcas. La población de la futura capital de Bolivia se anotició de la llegada del Mariscal y prepararon una serie de actividades para su advenimiento.

Llegó el día, por todos esperado, para recibir al padre de la patria, el gran ciudadano que venía a construir la nueva nación, a reedificar la sociedad y a regenerar al pueblo después de haber roto las cadenas del dominio colonial.

Un chasqui anunció la partida del Mariscal hacia Chuquisaca, todo el vecindario de la antigua zona de San Roque y de toda la ciudad se puso en movimiento y se conformaron comisiones de caballeros, señoras y jóvenes que se organizaron para los decorados y ornamentación de las calles y la plaza de armas. También se organizó la clase popular san roqueña: artesanos, obreros, vivanderas, cocineras y chicheras tomaron a su cargo el armado de arcos con lujosa platería, ramas de molle y flores que engalanaron la calle San Pedro (hoy calle Bustillo), que era la calle de acceso a la ciudad para todo forastero proveniente del sur, de las minas y de Potosí.

"El 30 de abril de 1825 quedó en los anales de la historia de Chuquisaca como un día de imperecedera recordación: el día de la entrada triunfal del vencedor de Ayacucho el gran Mariscal Sucre como fiel testimonio de la popularidad de Sucre y el profundo respeto que inspiraba esa consular y esbelta figura".

La ciudad amaneció aquel 30 de abril vestida de gala y ostentando orgullosa los resplandores de un pueblo rico. Desde las primeras horas de la mañana, cuando el sol apenas alumbraba los tejanos desiguales de las casas y casonas de estilo colonial. La calle San Pedro comenzó a llenarse de gente, todos afanados con los últimos arreglos y detalles. Era conmovedor observar a los niños uniformados y listos para dar la bienvenida al gran hombre que estaba por llegar a la ciudad.

En los días precedentes el pueblo obrero se ocupó de convertir el camino del Tejar en una calle llena de árboles bien podados y adornados con tules y banderas. Y la ornamentación de las calles de San Roque estuvo a cargo de los propios vecinos que demostraron esmero en el arreglo de sus fachadas. De los balcones colgaban tapices y bordados que solo se lucían en ocasiones tan especiales como aquella y de los mástiles de las ventanas se encontraban izados lujosos pliegues de tocuyo simbolizando las banderas de la libertad.

Al final de calle Bustillo, por donde actualmente se ingresa al Cementerio General, esperaba al Mariscal una lujosa carroza que fue adornada con gazas, tules, cintas, blondas, flores y platería.

A media mañana la calle San Pedro estaba tan bien adornada como nunca antes estuvo, parecía un bosque de flores que fue admirado por la población capitalina. "Lástima que aún no se conocía la fotografía para haber conservado tan bello panorama. Seguro tendrán que pasar muchos años para volver a ver semejante arreglo como el que se preparó para esa oportunidad" dice, textual, la descripción realizada en 1925 en el boletín de la antigua Sociedad Geográfica Sucre.

El trayecto desde Potosí fue una constante ovación al gran héroe americano, hasta las más pobres aldeas salieron a saludarlo con regocijo y profunda gratitud. A las doce y media del medio día de aquel 30 de abril un cañonazo disparado desde las alturas de la histórica zona de Santa Ana de La Recoleta anunció al pueblo que la gran comitiva ya habría partido de Yotala. De inmediato los campanarios de los diez y ocho templos de Charcas empezaron a redoblar sus campanas en señal de bienvenida.

La alegría rebosaba en los corazones que palpitaban más rápido inflamados de desesperación por ver al Gran Mariscal. El gentío era tan inmenso que no había espacio ni para un alfiler. Canticos y loas empezaron a escucharse en las esquinas del gran pueblo de antecedentes históricos, de gloriosos títulos, el pueblo de las grandes luchas, el pueblo de la idea de la libertad, el primero de la revolución, el primero en encender la chispa libertaria, en fin, la legendaria Chuquisaca que abría sus puertas al salvador de sus instituciones y lo estrechaba entre sus brazos con el espíritu ardiente de victoria.

Tardó dos horas y media su trayecto desde Yotala. Antonio José de Sucre subió a la carroza que le prepararon vestido con un pantalón blanco con tira azul, casaca azul bordada de plata y morrión rojo con plumaje azul y blanco. A su diestra se ubicó el General Arenales y a su izquierda un diputado de Charcas. Por delante un escuadrón de los soldados más selectos de la ciudad se encargaban de abrir paso a la elegante carroza que lentamente avanzaba por debajo de los arcos de platería de la calle San Pedro.

Cuando la carroza llegó a la esquina de la Catedral un grupo de diez vecinos notables le entregaron a Sucre un cojín rojo sobre el cual se encontraba una gran llave de bronce simbolizando que la ciudad le entregaba sus llaves y que el pueblo le abría sus puertas con cariño y admiración. Sucre agradeció aquel gesto, bajó de la carroza y abrió las puertas de la Iglesia en cuyo interior un coro de jovencitas le dio la bienvenida entonando el himno al amor. El libertador, profundamente emocionado, las saludó y continúo su recorrido con una serie de guirnaldas que le colgaron en su cuello.

A las cinco de la tarde llegó el general Sucre al frente de la Casa de la Libertad donde se erigió un gran arco de mucha elevación del que descendió un hermoso cóndor vivo trayendo en el pico y las garras vistosas cintas con inscripciones doradas que decían: "Loor eterno al inmortal Sucre", "Pichincha es victoria, Ayacucho es gloria", "vencer es azaña, libertar es más".

En su alojamiento esperaban al Mariscal Sucre el Cabildo Metropolitano, el clero secular y representantes de las provincias altoperuanas para darle la bienvenida mientras las masas populares, que no querían dispersarse, llegaron hasta el lugar y por la insistencia se les permitió ingresar al patio de la casa de gobierno que se llenó de gentío.

Uno de los testigos oculares de aquella jornada, el ciudadano Jorge Mallo, escribió en su diario: "el día de la llegada del gran general una señora anciana se abrió espacio por entre la multitud hasta llegar donde estaba Antonio José de Sucre cuya diestra besó con religioso fervor diciéndole: Con este beso he soñado toda mi vida". Los primeros días de mayo de ese año Sucre hizo buscar a esa señora, pero no la encontraron.

Al ocaso del día la Catedral Metropolitana fue escenario de un solemne Te Deum concelebrado por el clero secular de Charcas dando la bendición y bienvenida al Gran Mariscal.

La noche del 30 de abril los faroles de la plaza de armas y calles adyacentes se encontraban encendidos cual si fuera fecha cívica y se dejaban sentir los juegos artificiales caseramente realizados mientras se desarrollaban retretas y serenatas que alegraron las fiestas de esa noche. Hasta altas horas de la noche el General Sucre estuvo en el salón del palacio del gobierno recibiendo a los personajes más respetados de la ciudad de Chuquisaca.

Al día siguiente, primero de mayo de 1825, la fiesta por el advenimiento de Sucre a la ciudad de Chuquisaca continuaba y se sirvió un almuerzo de camaradería en gesto de bienvenida a la ciudad que años después llevaría orgullosa su nombre en su honor.

Así se registró en la historia de la ciudad de los cuatro nombres el prolongado acto de bienvenida que se dio al Gran Mariscal Antonio José de Sucre un 30 de abril de 1825, fecha que, bajo ningún concepto, debe pasar al olvido y debe ser recordada siempre de cara al Bicentenario de Bolivia de manera que el 30 de abril de 2025 se cumpla un acto en recordación a ese soberano recibimiento que se hizo a Sucre, uno de los más grandes que se dio en la ciudad. Esta gloriosa fecha del 30 de abril es un tesoro chuquisaqueño.

Nota. - Esta investigación está basada en la acertada y destacada investigación de la Sociedad Geográfica Sucre del año 1925 cuando estaba bajo la dirección del renombrado chuquisaqueño Ricardo Mujía.


jueves, 13 de abril de 2023

Beni Diverso

Con mas de 20 lenguas y dialectos, el Beni es una de las regiones mas diversas del mundo por que cuenta con siete lenguas aisladas únicas en el mundo. que pertenece a seis familias lingüísticas.

La gastronomía de Beni, está ligada generalmente a las fiestas religiosas, es una cocina variada donde se encuentran platos típicos como el ají de panza, elaborado con arroz hervido, charque, yuca y otros ingredientes; pan de arroz, elaborado con harina de arroz, yuca molida y queso; empanada de maíz; cuñape, preparado con harina de yuca; Keperi beniano, plato preparado con carne vació, jugo de limón, pimienta, comino, sal y agua; Surubí al Horno, elaborado con surubí (pez de la región), yuca frita, arroz graneado, ensalada de lechuga y tomate; entre otros.

La riqueza de flora y fauna invitan al turista a disfrutar de ríos y selva, además de la cultura viva de los mojeños, entre sus atractivos están:

Ciudad de la Santísima Trinidad, en todo el departamento del Beni tomar un moto taxi es el medio de transporte singular y distinto a la de otras regiones del país, desde el casco viejo uno puede visitar la capital del Beni.

Ruta del Bufeo, llegando a Puerto Ballivián cerca de Trinidad se encuentra esta ruta donde se puede disfrutar de los delfines rosados, especie endémica de los ríos del amazonas, incluso se puede nadar con ellos.

Laguna Suárez, camino a Loreto se encuentra este atractivo turístico donde se puede hacer deportes acuáticos como motonáutica y disfrutar de los atardeceres más hermosos.

San Ignacio de Moxos, cuenta con una iglesia hecha en 1694, cada año los comunarios se disfrazan de diversos animales desde hace siglos, esta costumbre se sigue conservando y que por ello le vale el título de ‘Capital Folclórica de Beni’ y su fiesta patronal, la Ichapekene Piesta, declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.

Rurrenabaque, conocida también como la “Perla Turística del Beni”, es la entrada a la amazonia donde se puede realizar diferentes actividades desde aquí como paseos en bote por Río Beni hasta el Parque Madidi en el departamento de La Paz y vista a los miradores desde donde se puede disfrutar de las fantásticas llanuras del departamento.

Pampas del Yacuma, desde Rurrenabaque se puede visitar y pernoctar en albergues Eco Turísticos las bondades de la flora y fauna realizando caza fotográfica de monos, cocodrilos, aves, nadar con los delfines rosados y con suerte ver al imponente jaguar o a la enorme anaconda.

Riberalta, desde donde se puede ver los resquicios de la historia de la guerra del Acre, fronteriza con la República Federativa del Brasil.

Richard Ilimuri - Internet

lunes, 3 de abril de 2023

Chola: la ropa que tiene origen española

Sobre la ropa de la mujer hoy llamada "Chola", la misma es originaria de la región de Castilla y León de España (ver fotografía), la misma palabra proviene de chula, que significa en lo coloquial como "Lindo, bonito, gracioso". En la actualidad decir en España "que chulo estas vestido", significa elegancia.

Por ello la elegancia de la mujer de pueblo, simplemente se denomina 'Chola', don Antonio Paredes Cándia, como tradicionalista escribió el libro "La Chola Boliviana" donde se profundiza muchísimo al respecto.

ORIGEN

 Las tierras americanas fueron parte de una entidad grandiosa llamada Hispanoamérica, y como toda nación se compartieron usos y costumbres, desde las leyes, moneda, religión, así como la comida, música, tradiciones y creencias.

Existen muchas variantes de su uso en la misma España, México, Ecuador, Perú, Bolivia en su mayoría.

Los materiales y decoración varían incluyendo lana de vicuña, alpaca, así como una manta asegurada en la parte delantera, en la ropa de diario, por un gancho y en los días festivos por un “topo” o prendedor de oro.

Dentro el país existen ya de modo recordado y un tanto usual, la característica chola, paceña, cochabambina, potosina, chuquisaqueña y orureña; siempre llevan el cabello largo recogido en dos trenzas, con los siguientes elementos: Blusa con bordados de realce a la prenda, Manta, Con sus característicos flecos y se usan coquetamente sobre los hombros a menudo sujetas con prendedores o topos.

Polleras,  Estas faldas se caracterizan por ser de amplio vuelo y ser plisadas dependiendo de la región pueden variar en largo, material y accesorios​. ​ Adicionalmente, bajo las polleras se llevan enaguas que pueden llevar puntillas y que son también llamadas "mankanchas" en algunas regiones de Bolivia.

Calzado, Los zapatos usados antiguamente, eran botas de caña alta. Confeccionadas por ejemplo en cuero de “cabretilla” el cual era muy suave y de buena presentación.

Sombrero,  Se usa de copa alta y baja, pero se impuso hasta nuestros días el tipo hongo ingles, que fue ofrecido por don Domingo Soligno, a principios del siglo XX.

Joyería, La posición social de una chola, se determinaba por las joyas que portaba. Desde los aretes de perlas, o bellos "faluchos", así como los anillos de oro que turnaban en los dedos, cadenillas y mas de todo los "topos" de oro con monedas de libras esterlinas, que enganchaba en sus mantas; la manta de fina fibra de vicuña era otro exquisito gusto que la hacía sobresalir del resto.

Como país mestizo una gran mayoría tiene el origen de provenir de una abuela chola,

Albina Rodríguez de Patiño (1889–1947), esposa de Simón I. Patiño el magnate del estaño. Era vendedora de coca y comerciante, vendió sus joyas para fomentar la minería su esposo.

Las anónimas RABONAS del Ejercito boliviano, que durante el siglo XIX, acompañaron a los hombres al campo de batalla.

María Barzola.- Mujer minera que murió en una masacre minera.

Petronila Infantes.- Líder sindical que lucho por la chola y sus derechos laborales a principios del siglo XX.

En toda Bolivia, no existe un solo MONUMENTO a la CHOLA BOLIVIANA, si existe a la mujer; pero con ese egoísmo y vergüenza de negar su origen. Son parte de la literatura nacional, son aún un tema no estudiado dentro de su aporte a la construcción nacional.

La pollera fue ridiculizada a partir de los años 70, en el carnaval, por las llamadas "figuras".

El MAS, actualmente pretende decir que es ropa Originaria y no es cierto el atuendo femenino de la chola es mestizo, muy español y NO ES INDIGENA. Por lo que éste atuendo merece respeto, sin que se polítice.

M. Salas A.

Fotografía: Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico/ESPAÑA. Año 1905; Castilla y León (Salamanca-Sierra de Francia).


viernes, 31 de marzo de 2023

SUCRE: La Leyenda del Tesoro de Tanga Tanga

Entre muchas leyendas que se "tejen" en la Ciudad Blanca, Sucre, que fueron pasando de generación en generación, se tiene la del "Tesoro de Tanga “Tanga”.

Cuenta la leyenda que; en tiempos pasados las doncellas (vírgenes) de alrededor de 12 años, llegaban hasta el cerro Churuquella, para ofrendar joyas y piedras preciosas a la luna “Quilla”, pidiendo protección para el amor de sus compañeros; se decía que la montaña, protegía la vida de los valientes hombres de la zona, quienes a su vez juraban en el cerro Sica Sica defender su tierra, su dios y su familia, en el se rendía culto al sol, que manifestaba su cólera con tempestades y  tormentas eléctricas.

El ayllu del Cacique Tanga Tanga estaba muy confundido, pues éste se había revelado contra Wiracocha y contra las leyes del consejo de ancianos. Sin embargo luego de meditar Tanga Tanga decidió reunir toda clase de riquezas para ofrendarlas al Sica y Sica y el Churuquella  en la “Ciudad Eterna”, en señal de perdón y arrepentimiento, transitando sin desfallecer,  difíciles y  sinuosos caminos, divisaron los cerros, sin embargo fueron sorprendidos por una tempestad  y una terrible tormenta eléctrica; Tanga Tanga, sabiendo que se trataba del rechazo de Wiracocha,  cayó de rodillas pidiendo perdón y ordenó a sus séquitos a cavar un socavón, sepultando allí la riqueza que traía, la cual se dice permanece escondida entre los cerros guardianes.

Existen otras versiones, como que el Cacique Tanga Tanga, llevó la riqueza antes citada para posibilitar la liberación de (el Inca) Atahuallpa y al enterarse que éste había sido asesinado, decidió enterrar el tesoro junto al séquito de hombres, convertido a estos en eternos cuidantes del mismo, sentenciando que nadie que no sea de su raza, podría adueñarse de la inmensa riqueza.

Blanca Thorrez Martínez y Fray David Peres y Pérez.



miércoles, 29 de marzo de 2023

Los Ese Ejja: Nómadas del Rio Beni

Los Ese ejja que significa gente buena, es una población muy limitada que tienen alrededor de 135 familias, según la leyenda; dice que esta comunidad apareció en los ríos Madre de Dios, Tambopata, Heath y Madidi, por lo cual hace al lugar sagrado y secreto. Los Esse Ejjas se encuentran al límite con el departamento de Pando en el norte de La Paz en el Municipio de San Buenaventura, quienes actualmente cuentan con una pequeña comunidad cerca de la población de Buen Retiro.

La Comunidad de Ese ejja se encuentra ubicada aproximadamente a 30 minutos del Municipio de San Buenaventura, Provincia Abel Iturralde, en un espacio que ha sido otorgado por Misioneros de la Misión Suiza, con el propósito de mantenerlos Unidos a esta comunidad y no continúen viviendo en situación de nómada o a orillas el Rio Beni como lo hacían antes.

Los Ese Ejja viven de la Pesca y ellos llevan a vender sus productos como ser Charque de Pescado, pescado, huevo de Peta, plátano, yuca, entre otros productos a la población de San Buenaventura y Rurrenabaque, además estos cuentan en su comunidad con una Escuela a la que asisten solamente personas de su comunidad, porque la gran cantidad de estos no comprenden ni entienden el Español o Castellano ya que ellos hablan la lengua Nativa Ese ejja.

Richard Ilimuri

sábado, 25 de marzo de 2023

TUMUPASA: Capital y Cuna de la Cultura Tacana

Bienvenidos a Tumupasa cuna de la cultura Tacana, así reza el letrero de bienvenida al  pueblo bien al norte que pareciera olvidado, pero que encierra costumbres ricas en tradiciones propias del lugar. Se  puede vivir el encanto de este pueblo no solo en su interior, sino también en los alrededores.

Fundado el año 1713, como una Misión con el nombre de Santísima Trinidad de Yariapu. Tumupasa que en lengua tacana significa "Piedra Blanca" vive su Fiesta Grande del Pueblo, Dia de la Tradición y Cultura Tacana de Tumupasa, donde la Alcaldía, el Corregimiento Territorial, Comité Cívico, Juntas Vecinales, Concejo Indígena del Pueblo Tacana, Concejo de Indígenas de Mujeres Tacanas, Instituto de Lengua y Cultura Tacana "Bruno Racua" y la población misma son encargados de invitar a los festejos.

La Ley Municipal 067/2018 con el mandato de festejar DIA DE LA TRADICION Y CULTURA TACANA DE TUMUPASA antes de la Fiesta Grande del Pueblo.

Los visitantes pueden disfrutar de danzas, comidas típicas, bebidas y refrescos a base de grano germinado, también diferentes tejidos de hamacas, palmeras entre otros. Donde reluce el tradicional wiñapo (chicha de maíz) elixir ancestro tacana. 

TODO SANTOS

En Todos Santos, las familias Tumupaseñas ultiman detalles de panes, masitas y frutas como el camururu, caña, palta acompañado de carnes de monte. Entre rezos y música dan lugar a la fiesta,  para que al medio día con toque de campana de la iglesia, -como es tradición,  lleguen las almas a compartir con los vivos las comidas que a ellos les gustaba y mañana 2 de noviembre después del medio día ellos regresan al más allá, al descanso eterno.

Richard Ilimuri


martes, 21 de marzo de 2023

Cultura, danza y tradición: San José de Uchupiamona

La Sampoñada es una danza tradicional desde hace muchos años en la comunidad, y la vestimenta consiste en un sombrero adornado con cinta y pluma, unas botas con cascabeles, un pantalón bombacho hasta la rodilla, una camisa, un cinturón y un bastón para apoyarse al bailar, asimismo la zampoña está hecha de tacuara (cañahueca).

Rolando Cuqui, poblador de San José, contó un poco de la historia de este lugar Yo ya conocí desde  mis antepasados que ya venían tocando esta música, desde que  yo tengo uso de razón, ahora ya tengo 42 años y esta danza se viene confraternizando. Los danzarines llevan un sombrero adornado con cinta y pluma, la zampoña es de tacuara, acompaña un bombo y un tambor, en cuanto a la fiesta la realizan las personas que hacen su promesa por devoción al santo patrono, y la cumplen dependiendo de la devoción de los capitanes, algunos se agarran por un año y otros por cinco años.

Los festejos se inician el 29 de abril, son cinco días de festejos, la fiesta en sí es la celebración del Santo Patrono de San José, el patrono del pueblo, pero también es la celebración del aniversario del descubrimiento de la aldea Uchupiamonas. Por la aldea española, en la época incaica ya habían indígenas.

Historia

Hay un historiador español que describe que  la visita de las misiones en la época colonial descubrieron muchas naciones como los Uchupiamonas, los Araonas, los Toromonas, una nación como capital está la aldea  Uchupiamo en honor  a un rio”, manifestó. Cuentan los pobladores que desde la conquista que ocurrió un 19 de marzo, se le bautiza con el nombre en honor al día de San José, antes la celebración se la realizaba cada 19 de marzo el día del padre, pero esta fecha muchas veces se cruzaba y entrelazaba con la Semana Santa, es por eso que se lo recorre al 1ro de Mayo y desde entonces se lo festeja cada 1ro de Mayo.

“La fiesta empieza el día 29 de abril en la noche y durante el día se hace el preparado y el arreglo del trono por parte de los capitanes (Grandes), en la noche se inicia con una velada de conjuntos folklóricos en el domicilio del preste mayor, (y posterior) traslado del trono para que se lo coloque al Santo, luego viene el ingreso de velas y las donaciones de velas, por la tarde la entrada, y posterior a eso el 1ro de Mayo (es) la misa de  procesión, concluye el almuerzo a todos los conjuntos por parte del capitán, asimismo se velan las cruces de los caminos. El 2 y el 3 se entra a la iglesia con las cruces, duermen en el templo  y el 4 se empieza a devolver las cruces al lugar de origen.

La fiesta concluye con la devolución de la ultima cruz, que es la Cruz del poniente donde se realiza el acto de clausura, posterior a eso pasa la cruz del sur y del norte, como también son 5 danza que se presentan: el Auki Auki, Machu Machu, Kena Kena, Kalaguayas y el Chama”, explica el Corregidor.

Ubicación

San José de Uchupiamonas se encuentra ubicado a 517 msnm, la época de lluvias se presentan entre los meses de noviembre a febrero y la época seca corresponde a los meses de mayo a octubre, la temperatura promedio es de 25ºc, las máximas temperaturas alcanzan los 33ºc entre los meses de octubre y enero, en los meses de marzo a junio se presentan “surazos” (frentes fríos), que determinan un descenso de la temperatura hasta por debajo de los 10ºc y un brusco aumento de la humedad por ligeras precipitaciones.

El pueblo Indígena de San José de Uchupiamonas, se encuentra ubicado al Noroeste de Bolivia, en el Departamento de La Paz, Provincia Abel Iturralde, al interior del Parque Nacional y área Natural de Manejo Integral Madidi, a 8 horas en bote desde la población de Rurrenabaque. San José de Uchupiamonas cuenta con una población aproximada de 116 familias (2012), que representa un total de 750 habitantes.

Producción

La Caza, la pesca y el Cultivo de arroz y yuca fueron por muchos años el sustento de esa población, sin embargo  la falta de oportunidades, alta mortalidad infantil, elevados índices de analfabetismo, entre otros, provocaron que los más jóvenes abandonen poco a poco su comunidad y migren a las “grandes ciudades”, el más próximo referente para ellos como una alternativa de vida es Rurrenabaque y San Buenaventura, dos pueblos rurales que comparten los márgenes opuestos del Rio Beni.

Richard Ilimuri

lunes, 13 de marzo de 2023

Los Menonitas en Bolivia

Fotografía de niños menonitas

Los menonitas tienen sus raíces en la Alemania y Holanda del siglo XVI. Son pacifistas, practican el bautismo en adultos, y creen que deben vivir una vida simple.

Llegaron a Bolivia en busca de libertad religiosa, tierra y aislamiento, a través de Rusia, Canadá y México, siempre moviéndose al siguiente destino si sentían que su autonomía estaba amenazada

Los menonitas creen que es el trabajo duro lo que les abrirá las puertas del cielo. Las reglas en las antiguas colonias de Bolivia son duras. Los teléfonos móviles se queman si son descubiertos y los jóvenes pueden ser golpeados salvajemente por transgresiones como escuchar música.

La génesis de este colectivo se debe buscar en la Europa central y al favor de la revolución religiosa que se llevaba a cabo en el siglo XVI por los Protestantes de Lutero; en concreto su creación la llevó a cabo Menno Simons (de aquí viene el nombre de “menonita” en alusión a sus seguidores), en la Alemania Protestante y desde entonces hasta ahora se han ido repartiendo por todo el mundo, siendo una presencia muy acentuada en los países del cono sur americano.

Fue por finales de los años cincuenta cuando llegaron los primeros menonitas a Bolivia, animados por el entonces presidente boliviano Víctor Paz Estenssoro, que buscaba su destreza campesina y la ocupación de la rica zona agrícola de la llanura del oriente boliviano. Y desde entonces hasta ahora se han conformado más de 60 colonias de menonitas en enclavados Santa Cruz, Actualmente unas cien mil hectáreas de fueron adquiridas por representantes de un pueblo emigrante y sin patria, lo que hace que sea una grupo con más de 70.000 miembros.

Dada su idiosincrasia costumbrista, no tendrás ningún inconveniente en reconocerlos, principalmente por sus atuendos monotemáticos, por su complexión y por sus singulares rasgos faciales, cultivados genéticamente en la rareza endogámica de la que hacen uso con exigencia militar.

Richard Ilimuri

domingo, 5 de marzo de 2023

POTOSI: La chola archimillonaria

La "chola potosina archimillonaria
portando en su vestimenta y joyería
 más de 2 millones de brillantes
 en el año 1885"


Juana Vidaurre (o Juana Arteche como también se la conoce) era hija legítima del entonces hombre más rico de Bolivia, Matías Arteche, llamado también "El Señor de Aullagas", quien había construido su fortuna gracias a sus minas en Colquechaca, de donde se extraía una plata con un 90% de pureza pureza altísima).

Arteche murió bastante joven y ante esto, la viuda y la hija legítima del hombre, le dieron su parte de
la herencia a Juana, quien se volvió millonaria de la noche a la mañana, la gente la llamaba "La Chola Millonaria" o "La Reina de las Minas".

"Doña Juana Vidaurre o Juana Arteche chola potosina archimillonaria dueña y señora de las antiguas minas de plata de Aullagas y Colquechaca (Potosí), muy amiga del magnate y ex presidente potosino barón de la plata don Gregorio Pacheco quien es considerada la chola más rica de la historia de Bolivia"

Juana manejó la casa Arteche y las minas y con ese dinero logró acceder al poder político. Durante las elecciones de 1884, que representaban un nuevo inicio democrático en el país, se enfrentaron los liberales con su candidato Eliodoro Camacho, los Constitucionales con Aniceto Arce y los demócratas con Gregorio Pacheco.

Juana apoyó económicamente a Pacheco y con ese dinero lanzaron prebendas para conquistar adherentes, en pocas palabras, compraban votos con regalos y dinero; esto llevó a Arce a buscar otros patrocinadores para hacer lo mismo y así surgió la premisa de la campaña del “cheque contra cheque” de la cual salió ganando Pacheco y, en consecuencia, Juana.

Así que Juana obtuvo ganancias políticas con todo esto, y no le fue nada mal, pero la economía cambió y el precio de la plata, que en el pasado se cotizaba altísimo, descendió y dejó en la ruina a muchos mineros plateros que a lo largo del siglo XIX habían amasado inmensas fortunas, uno de ellos fue Juana.

Para 1900, el poder de los mineros de la plata había dejado de existir, una nueva generación política, los liberales, se llevaba la sede de gobierno a La Paz, y un nuevo ciclo económico daba espacio a nuevos ricos, uno de ellos, apellidado Patiño, pero ésa es otra historia.

el cónsul de Bolivia en Bélgica (Bruselas) de nombre l. c. Thibon describe una fotografía en el año 1885 en idioma francés mencionando lo siguiente:

"doña juana vidaurre mujer archimillonaria porta a veces sobre ella más de 2 millones de brillantes".

Sayuri Loza - Internet - Richard Ilimuri

jueves, 2 de marzo de 2023

Cultura Yampara


Buscan revalorizar con la gran pukara del pujllay de Tarabuco que lo realizan cada tercer domingo del mes de marzo, culminando así su tradición histórica.

Como la nacion yampara era la cultura dominante en las tierras que hoy ocupa Chuquisaca desde tiempos preincaicos. Y destacan así el valor de este programa cultural cada tercer domingo del mes de marzo. En Jumbate (combate).

Revalorizando el "Pacha Puquy Raymi" su patrimonio cultural Yampara "para tomar contacto con la experiencia ancestral", una de las principales festividades preincaicas del calendario agrícola yampara. 
con la gran pukara del pujllay de Tarabuco.
 
Practican el trueque en el mercado yampara organizado de acuerdo a su "economía étnica" contemplado en la constitución boliviana como "economía comunitaria".
Revalorizando también su vestimenta autentica junto a la música que desarrollan con destreza de acuerdo a sus tradiciones.

En tiempo de los patrones estas personas eran empleados en comunidades  donde los dueños de las tierras que daban a la impartida a quienes vivían en ellas, pese al sufrimiento en el pasado de estas, personas, hoy sobreviven como la cultura yampara. 


Texto y foto: Richard Ilimuri

lunes, 20 de febrero de 2023

Mis padres vivieron 55 años casados

"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana, mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno, sufrió un infarto y cayó. Mi padre la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió a la camioneta. A toda velocidad, sin respetar semáforos, la condujo hasta el hospital.

Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró.

Esa noche, sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia, recordamos hermosas anécdotas y él pidió a mi hermano, teólogo, que le dijera donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, y de conjeturas de cómo y dónde estaría ella.

Mi padre escuchaba con atención. De pronto pidió que lo lleváramos al cementerio.

"¡Papá!", respondimos, "¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!".

Alzó la voz, y con una mirada vidriosa dijo:

"No discutan conmigo, por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años".

Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador. Con una linterna llegamos a la tumba. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos, que veíamos la escena conmovidos:

"Fueron 55 años... ¿saben? Nadie puede hablar del amor verdadero, si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer".

Hizo una pausa, y se limpió la cara. "Ella y yo, estuvimos juntos en aquella crisis. Cambié de empleo...", continuó. "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de los seres queridos, oramos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... Hijos, ahora se ha ido, y estoy contento, ¿saben por qué?

Porque se fue antes que yo. Ella no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...".

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado en lágrimas. Lo abrazamos, y él nos consoló: "Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".

Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, más bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas".

Oscar Torres 09/06/20


Richard Ilimuri

sábado, 16 de abril de 2022

Remedios del monte

Indígenas amazónicos de Bolivia lanzan recetario de medicina ancestral

“Remedios del monte” contiene 38 escritos basados en la sabiduría de los pueblos Mojeño, Tsimane, Yuracaré y Movima. En tiempos de coronavirus, es también una respuesta a la vulnerabilidad a la que las comunidades están expuestas, frente a la desatención del Estado.

LEVANTAR LAS DEFENSAS

Jengibre.- Mantiene el cuerpo sano y fuerte. Primero se debe machacar, hacer hervir con agua, colar y luego mezclar con alcohol.

Uña de gato.- Hervir la corteza y tomar como infusión durante varios días. Este remedio también combate el cansancio y la tristeza, además ayuda a prevenir el resfrío y enfermedades respiratorias.

Asaí.- Hervir la raíz y tomar como infusión durante 3 – 5 días para reforzar las defensas del cuerpo y combatir la anemia.

Paja Cedrón.-Hervir unas hojas y tomar como infusión para prevenir la gripe y la bronquitis, además facilita la expulsión de la flema y calma el dolor al tragar. Se puede hervir junto a las hojas de Eucalipto. El mate de Paja Cedrón se puede utilizar para calmar los nervios.

CURAR EL RESFRÍO

Cuchi.-Hacer hervir la cáscara de cuchi y ese jarabe tomar durante 5 días. Este remedio también cura calambres y a la mujer el dolor de vientre.

Aceite de Raya.-Se mezclan partes iguales de aceite del hígado de la raya con miel de abeja y se toma una cucharilla tres veces al día.

Paquío.-Moler medio kilo de la corteza de Paquío, cernir con una tela no muy tupida y hacer hervir el polvo en dos litros de agua y luego colar. Tomar dos veces al día durante dos días

Ajo-Ajo.-Cuando el resfrío es fuerte y viene acompañado de fiebre, se puede moler las hojas del ajo ajo y friccionar el cuerpo o bañarse con el agua de las hojas hervidas.

Hueso de carachupa.-Se raspa el hueso de la carachupa y el polvo que queda se mezcla con agua caliente para tomar una taza dos veces al día.

REMEDIOS PARA LA DIARREA.

Naranja o limón.- Hacer hervir la cáscara de naranja o limón, mezclar con miel de abejas o de caña y tomar como mate.

GUAYABO.- Hacer hervir la corteza del guayabo con raíz de motacú o con hojas de limón y tomar como mate.

Toronjil y vira vira.- Hacer hervir juntas las hojas de toronjil y vira vira, endulzar y tomar como mate.

Majo.- Las raíces del Majo que ocasionalmente se puede encontrar en el Monte sirve para combatir los parásitos intestinales. Se deben machacar y hacer hervir hasta que se forme un jarabe (se puede añadir dulce) y tomar una cucharada diaria hasta sentir mejoría.

BAJAR LA FIEBRE

Hoja de Tabaco.- Mezclar la hoja de tabaco con poco de alcohol y friccionar el cuerpo entero para bajar la temperatura.

Evantá.- Para fiebres fuertes se puede moler la planta de evantá, luego hacer hervir y realizar baños a la persona enferma hasta que le baje la temperatura.

Aceite de Majo.- Preparar una mezcla de aceite de majo y limón para untar en la cabeza, cuello y pecho de la persona con dolencia.

Pica Pica.- Raspar el tallo de pica pica y friccionar el cuerpo.

BAJAR LA FIEBRE

Motacú.- El aceite de motacú o la infusión elaborada con sus hojas sirve para curar la fiebre del estómago y de los riñones.

Urucú.- Hervir las hojas de urucú y bañar a la persona antes de dormir. También se puede hervir el cogollito de la planta y mezclar con miel para disminuir el amargo, tomar como infusión.

Pejichi.- Quemar la uña del pejichi y luego rasparla, hervirlas cenizas obtenidas en agua, colar y tomar como infusión. También se puede friccionar las mejillas y el cuello de la persona enferma con la uña del animal bien caliente.

REMEDIOS PARA LA TOS.

Ajo y limón.- Si se padece de dolor de garganta, preparar una infusión de ajo con limón y tomar hasta sentir mejoría.

Toborochi.- Realizar una infusión de la corteza del toborochi, mezclar con miel de abejas y tomar como mate durante una semana.

Pablo Diablo.- Hervir la corteza del palo diablo con jugo de limón, se puede añadir miel para mejorar el sabor.

Jaca Jaca.- Cuando la tos es intensa se raspa la raíz de jaca jaca y el líquido se pone con un algodón en la garganta.

REMEDIOS PARA LA TOS

Hígado de raya.- Friccionar el pecho del enfermo con el hígado de la raya por varios días, la persona debe cuidarse del frío y del susto durante el tratamiento.

Grasa de Carachupa.- Para la tos de ahogo se debe friccionar el pecho de la persona con grasa de carachupa, varias veces al día hasta que sienta mejoría.

Hígado de Peta de monte.- Comer el hígado puro de la peta de monte por tres días.

Aceite de Caimán.- Comer el hígado puro de la peta de monte por tres días. ESTE REMEDIO SIRVE PARA CURAR LA TOS DE

LA PULMONÍA Y LA TUBERCULOSIS.

Agua del Guineo.- Cortar el tallo de la planta de guineo al ras del suelo, dejar al sereno bien tapado y al siguiente día tomar el agua concentrada en el tallo. Tomar durante al menos 10 días.

Hígado de raya.- Calentar la grasa del hígado de la raya y tomar puro, una cucharilla al día. Para curar el asma, se debe mezclar la grasa diluida con mentisan y agua y tomar una cucharilla tres veces al día por varios días.

Aceite de larva.- Cuando se tumban los troncos del Motacú, después de un tiempo forman unas larvas cuyo aceite sirve para tratar estas enfermedades.

Dolor de oído.- Utilizar el líquido de la planta de algodón cuando está por florecer, echar una gotita al oído cuando exista dolor.

Quebraduras.- La cáscara de cuchi se hierve hasta que esté bien tinto y salga toda la esencia, luego se cuela y se vuelve a hervir hasta que tenga la consistencia de jalea, se pone en cataplasma en la parte afectada.

Debilidad y dolor de cuerpo.- Usar la grasa del anta para friccionar el cuerpo varias veces por varios días, también sirve la grasa del tigre (jaguar). Para el dolor y debilidad del cuerpo se debe raspar los tubérculos del patujú y friccionar el cuerpo y cabeza, varias veces.

Para enfermos del corazón.- Hacer hervir 7 hojas secas de algodón en 2 litros de agua hasta que quede 1 litro (tipo jarabe), tomar durante 15 días por agua.

Para desinflamar la vesícula.- Hacer hervir 3 semillas de Manga y tomar como infusión durante 10 o 15 días.

Parálisis facial.-Cuando se paraliza el cuerpo y para curar la embolia, se utiliza el hueso del borochi.

Diabetes.- Tomar la semilla del árbol de oro (Mara) como tableta, una por día con alguna comida en el estómago durante varias semanas. Este remedio puede provocar diarrea.

Fatima Monasterios Mercado

viernes, 15 de abril de 2022

15 de abril aniversario de Tarija



El 15 de abril de 1817 se libro una decisiva batalla en los campos de la Tablada de Tolomosa.
Los "montoneros", al mando de Eustaquio "moto" Méndez, derrotaron al ejercito realista.




En 1826 fue parte de las provincias Unidas del Rio de la Plata hasta el 24 de septiembre de 1831. A los naturales de Tarija se los llama tarijeños o chapacos.

Histórica, étnica, económica y culturalmente la región tarijeña se encuentra estrechamente relacionada con el Cono Sur. 

En la segunda semana de abril de cada año teniendo por centro, el día 15 de abril, se celebra la fiesta de la tarijeñidad o fiesta de la tradición chapaca, ya que en esa  fecha conmemora la Batalla de la Tablada con la cual Tarija se libero del yugo colonial.

Tarija por su belleza, sus paisajes, por su cultura y tradiciones. 

Felicidades por tu mes aniversario



Richard  Ilimuri

sábado, 9 de abril de 2022

URUS: La Actriz que llego Hollywood y no se entero

Con la mirada pérdida, por su mejilla le bajaba una lágrima que recorrió su rostro marcado por las arrugas por el paso de los años y a la vez esbozó una sonrisa de alegría, esa que tuvo en 1953 cuando filmó Vuelve Sebastiana y que le sirvió de poco para mejorar su condición de vida. 

Así, la encontró y la retornó a su casa un caballero a Sebastiana Kespi Mamani, que se perdió por espació casi de 12 horas en Oruro y movilizó a todos quienes la vieron en el cine, la televisión, en las fotos de los periódicos y las revistas.

“He encontrado a mi mamá hace ratito, un caballero me lo ha traído a mi casa por el mercado Avaroa, dice que la vio en la tele y la ha reconocido, estaba en una plaza, desorientada le vamos a llevar al hospital”, dijo Emiliana Mamani al confesar que su mamá Sebastina sufre de alzhéimer, está sin protección social, pues no cuenta con un seguro y menos con una renta.

Su popularidad, su estrellato, sus medallas, sus fotos en todos los periódicos y hoy, en las redes sociales, de nada le sirvió a Sebastiana Kespi, para salir de la pobreza, para que el Estado le de educación y hoy una renta, un seguro social y una vida digna cuando se aproximan sus últimos, para vivir bien.

Sebastiana nació en el entonces cantón Santa Ana de Chipaya hoy capital del municipio Chipaya, tercera sección de la provincia Atahuallpa de Oruro. Las frías y desiertas pampas aledañas al Lago Poopó y el blanco manto del salar de Coipasa eran su referente geográfico, mientras que el pastoreo -de no más de 20 ovejas- y sus frecuentes viajes para trabajar en Antofagasta e Iquique son sus referentes de subsistencia económica.

El libro oficial de enseñanza del Estado Plurinacional de Bolivia que se distribuye en las escuelas denominado: Saberes, conocimientos y valores del pueblo Uru Chipaya dice: “Las pocas oportunidades de acceso a la educación superior, la agricultura y la ganadería de subsistencia a la que estamos expuestos nos obliga a que migremos en algunos casos de forma temporal y en otras oportunidades de forma permanente a otros lugares como Iquique, Antofagasta en la República de Chile, en estos lugares realizamos trabajos agrícolas”, así se les enseña su realidad y nos describimos nosotros mismos.

La realidad que nos describe y enseña el libro, es exactamente el de la familia Mamani-Kespi, a la que la fama de la mamá no le alcanzó para cambiar su vida, pero tampoco la de sus hijos Benedicto que migró a trabajar en las minas de Antofagasta y junto con su familia se quedó en Chile, porque tiene una mejor calidad de vida, dice Emiliana la hermana que lamenta la pobreza en que aún viven.

En la primavera de 1942, cuando Sebastiana Kespi nació, Hitler, llegó con sus tropas hasta Stalingrado, intentando alcanza los yacimientos de petróleo en el Cáucaso Ruso. Pese a la toma de Ucrania y haberse acercado a las puertas de Moscú, el ejército ruso dio un giro en la batalla y logró derrotar a los alemanes, este sería el punto de partida para la caída de Hitler y el ingreso de Rusia hasta el corazón de Alemania.

Mientras que en la Bolivia de 1942, con el fin de garantizar el envío de materias primas a los aliados de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno militarizó las minas. Con la II Guerra Mundial la oligarquía minero feudal boliviana había ganado 800 millones de bolivianos por la venta de estaño, pero había bajado los salarios de los mineros. Frente a esta situación en Catavi se planteó una huelga para subir los salarios de los varones de 24 a 35 bolivianos y de las mujeres de 13 a 15 bolivianos, pero el Gobierno de Peñaranda aliado con los barones del Estaño decide bombardear la comunidad de Catavi dejando más de 35 muertos, en lo que se conocería como la Masacre de Catavi y, daría paso a la fundación del Movimiento Nacionalista Revolucionario en los campos de María Barzola.

Diez años después el MNR protagonizaría la Revolución de 1952 que nacionaliza las minas con la creación de COMIBOL, se reconocería por primera vez el voto Universal que habilitaba a las mujeres e indios para votar y se produciría la Reforma Agraria. Sebastiana Kespi, en la Revolución cumplió diez años, pero seguro que ni le llegó la noticia a los Chipayas, porque no tenían vías de comunicación.

Ella, le dice al periodista Alfonso Gumucio en un reportaje publicado por Página Siete, su profesor por tener buenas notas “la prestó” para que Jorge Ruiz y Jorge Roca filmaran con el Instituto indigenista de Bolivia, Ministerio de asuntos campesinos, Bolivia films, la película Vuelve Sebastiana.

El connotado periodista Orureño, Luis Ramiro Beltrán, había escrito un guion simple que dio para hacer una película que en 30 minutos contaba la vida de los Uru Chipaya, una población étnica en ese momento estaba a punto de desaparecer. El rol protagónico de Sebastina, fue interpretar lo que hacía a diario en su vida –pastar ovejas-, pero un día se pasó a tierras aymaras donde conoció a Esteban Lupy. El abuelo, que conocía la agresividad de los aymaras va en su búsqueda, pero enferma y al borde de su muerte hace que Sebastiana regrese a su ayllu. Ella, hasta hace poco recuerda, que de verdad lloró “cuando murió su abuelo” en la película. En las variadas entrevistas, lo único que hace Sebastiana es sonreír, en su rostro color bronce que denotaba su permanente exposición al sol, la tierna sonrisa de la niña indígena, hoy ya anciana se sigue acentuando mucho más con las dos adornos laterales en su pelo negro, que nunca deja de llevar.

Cansada de que solo la busquen para sacarle fotos o cuente como fue protagonista de Vuelve Sebastiana, ella en una de las últimas entrevistas con los medios en el pueblo Chipaya dijo “sólo me sacan fotos”, no me dan para comer se quejó. Paulino Lupy quien también participo del film como hermano de Sebastiana dijo que después de la filmación nunca más volvió a ver a Jorge Ruiz. “No sé si está vivo o muerto?, dijo el olvidado actor, quien tampoco superó su condición de pobreza.

Sebastiana cuando protagonizó la película, leía porque ella cursó hasta el tercer grado de primaria, pero la pobreza no la ayudó para avanzar. Mientras, Ruiz recibía los galardones y los elogios, el nombre de la protagonista ni siquiera aparecía en los afiches de la película. Ruiz cuando filmó a Sebatiana era un cineasta técnico que había sido invitado por el productor norteamericano Kenneth Wasson a incursionar en la producción cinematográfica. El primero filma Los Urus (1948) y después 1952 filma Vuelve Sebastiana.

Sebastiana, era una indígena pobre más, de un país que tenía en ese momento más del 50% de su población en la indigencia y la marginalidad, y así también la vio el Estado, por eso nunca pudo superar esa condición.

Según el censo de 1950, cuando se filmó Vuelve Sebastina, Bolivia tenía 2.704.165 habitantes, 600.000 habitantes vivían en las ciudades, 45.000 eran los obreros mineros de los barones del Estado y 2.059.165 era la población rural. Del total de la población el 70% era analfabeta y, de ese población rural por lo menos el 40% era indígena reducida al pongüeaje de la hacienda, que provenía sobre todo de las castas militares que habían gobernado el país desde la fundación de la Republica. El pueblo Chipaya apenas alcanzaba una población de 300 personas.

La revolución de 1952 produjo enormes cambios en el país. Las mujeres acudieron por primera vez a las urnas el 6 de junio de 1952, junto a ellas estaban los indios –indígenas y campesinos-. Aunque poco elegían porque siempre fueron manejados por sus dirigentes se incorporaron a la vida política del país. De 130.000 electores que se tenía antes de 1952 en junio de ese año se pasó a 960.000. Los mineros se incorporaron como trabajadores de COMIBOL, las tierras de hacienda comenzaron a ser tomados por los pongos y a distribuirse la tierra a través del Instituto Nacional de reforma Agraria.

Poco, duró el gobierno civil de la Revolución de 1952 a la cabeza de Víctor Paz Estenssoro. Los militares volvieron a tomar el poder en 1964 comenzó René Barrientos, le siguió Alfredo Ovando, Juan José Torres, el dictador Hugo Banzer que duró 7 años en el poder (1971-1978), para sacarlo un acuerdo civil militar llevó a 6 militares – Juan Pereda Asbún, Alberto Natusch Bush, David Padilla Arancibia, Celso Torrelio Villa, Guido Vildoso Calderóny Luis García Meza al poder y 2 civiles Walter Guevara Arze y Lidia Gueiler Tejada. Latinoamérica seguía la misma corriente con Augusto Pinochet, en Chile, Jorge Rafael Videla en Argentina y así.

Con militares en el poder y con las armas, Bolivia seguía en la pobreza y siendo el gran exportador de capitales junto con sus materias primas. No es que los militares no miraron a Sebastiana, no les interesaba, el interés era poder y plata.

Pese, a esta penosa realidad militar que se extendía desde la república, el dictador Hugo Banzer, ordenó en 1976 la realización del segundo censo, la población subió de 2 millones a 4.613.486 y mostró, que la Revolución del 9 de Abril fue protagonista de la migración campo ciudad. Del 70% de la población rural el censo dijo que sólo 58% se quedó en el campo y 12% había migrado a las ciudades, sería el 42% de la población urbana que pecharía para ser la nueva clase media porque accedería a la educación. Este era el inició para empezar un tránsito significativo entre el campo y la ciudad. El analfabetismo bajo de 70% a 40%, esto debido a la implementación del Código de la Educación.

Sebastiana, ya con 30 años continúa viviendo en Santa Ana de Chipaya, con su esposo Benigno Alave y sus hijos Benedicto y Emiliana. Cuando su pueblo fue censado se supo que el nivel de pobreza de la comunidad era de 96%. Seguían viviendo en las casas circulares trabajadas con adobe y paja, y que para mitigar el frio y los fuertes vientos que soplan en esa región utilizaban en la mezcla del barro trozos del cuero y lana de las ovejas y de los camélidos. La chipa, la pita, o sea el trenzado de paja, cuero y lana era fundamental para amarrar sobre todo los techos para que estos soporten los vientos. Pobres como eran su subsistencia seguía dependiendo de la migración y el trabajo temporal que les ofrecía la mina de Antofagasta y la pesca, pues la debilidad en que se desarrolló el pueblo Chipaya les hacía también depender del comercio con los aymaras, quienes también les dieron sus apellidos de Kespi, Mamani, etc..

Instaurada la democracia ( 1982-1984), se creó el municipio de Chipaya en 1983 con su capital Santa Ana de Chipaya, cantones Ayparavi y Wisthullani, ayllus Aransaya, Mananzaya, Wistullani y Unión Barras. Pero, la pobreza continuaba, porque los políticos de “izquierda” (UDP, MIR, MBL, PC) ahora empezaban a disputarse el poder y la crisis económica que había dejado la baja de los precios de los minerales en el mercado mundial y una devastadora sequía, de la cual fue una de los más afectados el pueblo Chipaya, pues, su población apenas alcanzó a 200 personas el resto fue expulsada a Oruro y Chile.

El rostro de la niña Sebastania Kespi llegó a Hollywood en 20 de junio de 2004. El documental etnográfico Vuelve Sebastiana del cineasta Boliviano Jorge Ruiz fue presentada en el Teatro Egipcio en Hollywood, California dentro del programa de películas participantes en el 8th Los Ángeles Latino International Film Festival.

“Su esfuerzo de crear una nueva copia de Vuelve Sebastiana para el festival fue compensado por la calurosa recepción recibida por el público presente quienes dieron comentarios de elogio para el cineasta Jorge Ruiz. Muchos de los ahí presentes también agradecieron de forma efusiva al grupo responsable de la muestra por haberles brindado una película tan importante sobre la cultura Chipaya”, decía la publicación, pero nadie mencionó a la mujer Chipaya ni la condición en que aún continuaba viviendo.

Ese año el 2004, devastada por la crisis Sebastina se fue a Iquique y Antofagasta a trabajar. Su hijo Benedicto ya había migrado y echado raíces en Antofagasta y los nietos habían nacido ahí.

Dos años después, asumió el Gobierno Evo Morales, Sebastiana se la pasaría llorando, su esposo Benedicto murió dejándola sola con su hija Emiliana. “Tiene miedo enfermarse, desde que murió su esposo solita camina va donde sus amigas y camina llorando nomás”, dijeron sus vecinos. Fue para la noble Sebastiana el inicio de una enfermedad que va avanzando progresivamente y desconocida en el campo, como es el alzhéimer.

Una vez, entre llanto y sonrisa Sebastiana le dijo a un periodista: -quiero ir a conocer al hijo de Jorge Ruiz, Guillermo creo se llama”… “a eso quiero ir a La Paz”, continúo, pero, no alcanzó a conocerlo porque la ingratitud de Ruiz también se pasó a su generación.

Después, en esos arranques de buena voluntad de los políticos el vicepresidente actual, Álvaro García Linera, le prometió con el Programa de Vivienda Social del Gobierno que se financia con el 2% de los aportes de los trabajados darle una vivienda, pero esta nunca se construyó.

 A cambio, en marzo de 2016, cuando ya estaba con alzhéimer, el Ministerio de Culturas y Turismo entregó el Premio Nacional de Gestión Cultural “Gunnar Mendoza” 2016 a Sebastiana Kespi, como emblema de la cultura milenaria Uru-Chipaya y protagonista de la película “Vuelve Sebastiana” y le dio 40 mil bolivianos, que la indígena dijo que los destinaría a comprar alimentos.

Hoy, las condiciones de pobreza en el campo son las mismas que las que vivió Sebastiana. Hay un núcleo educativo moderno que construyó el actual Gobierno, pero la expulsión de habitantes campo ciudad hace que no haya alumnos para que disfruten de esta infraestructura. Los Chipayas, son vecinos del municipio de Sabaya donde no habitan ni 2000 pobladores. Son territorios inaccesibles, dicen, porque el contrabando y el narcotráfico se acercó a ellos.

El Censo del 2012, oficialmente dice que Bolivia tiene 10.027.254 habitantes de los cuales 6.751.949 viven en el área urbana y 3.275.949 en el área rural, vale decir que el 67,3% de la población es urbana y 32,7% apenas es rural. El departamento de Oruro aparece como el mayor expulsor de migración campo ciudad vale decir que 64% de su población vive en la ciudad y 36% en el área rural. Esta realidad se evidencia en el municipio Chipaya, pues por temas de coparticipación tributaria el municipio figura con 2000 habitantes, cuando en la realidad no alcanzan a vivir ni mil. Oruro, al igual que Potosí es eminentemente minero, pero su riqueza no condice con la realidad de sus habitantes. Nota publicada el 12 de noviembre de 2017